Consigo hacerme un hueco en mi apretada agenda de parado, y arrastrando a mi pareja, en la tarde del domingo, me voy hacia el cine.
El reclamo es una película de temática "blues", con un buen reparto, tanto de actores como de músicos que se van asomando en la cinta. Mencionar, por ejemplo, al gran Danny Glover y al cansino Keb Mo (y pensar que comenzó siendo un producto de la industria)
La sala se llena de toda clase de gente, lo que, a mi parecer, es buena señal, teniendo en cuenta, además, que la película ha disfrutado de poca, o más bien ninguna promoción en España.
Bueno, empiezo a verla... No se trata de un musical, aunque las escenas sí parece que estén concebidas según un tempo, cosa que ayuda a que la historia vaya tomando forma y todo resulte más creíble. Además, la magnífica banda sonora consigue que no despegues el culo de la butaca (no es de extrañar si vemos los intérpretes de los temas de la misma, por ejemplo, Jerry Portnoy a la armónica).
Algunos medios han resumido "Honeydripper" simplemente como historia de la música, concretamente de los inicios del rock and roll. Yo creo que la intención principal del creador de este film – el veterano John Sayles- no ha sido sólo la de narrar los inicios del rock, sino que va más allá... Ha tratado de profundizar en el blues desde todos los ámbitos posibles: habla de filosofía blues, de estética blues, incluso de algo de política relacionada con el blues. En pocas palabras, una maravilla.
Además, el reparto crea unos personajes que resultan realistas y complicados. De manera que el tono trágico se mezcla con el cómico casi intermitentemente. Yo ya la he visto tres veces, y cada vez que la veo aprecio nuevos matices.
Contaré un poco del argumento, pero no demasiado porque no os la quiero destripar. La trama se desarrolla en un pueblecito de la parte más profunda de la América profunda (en Alabama), llamado curiosamente Harmony. Sin embargo, y a pesar de tan bonito nombre, las cosas no andan bien para el local de Danny Glover (Tyrone, un viejo pianista)... Las actuaciones en el local no funcionan, el público prefiere escuchar música enlatada en el local de la competencia (como la vida misma). Así, en el "Honeydripper", no hay más que deudas.
Mientras tanto, llega a Harmony un joven guitarrista, que como quien dice, viaja con una mano atrás y otra delante sujetando la funda de la guitarra.
Después de un desafortunado incidente, el joven guitarrista termina entre rejas por culpa del sheriff racista de turno, así que se encuentra sin posibilidades reales de poder llegar a tocar en el "Honeydripper". Por otra parte, las esperanzas de Tyrone están puestas en que llegue el reputado Guitar Sam a Harmony y así salir de la bancarrota...
Todo ello adornado con apariciones y homenajes que los aficionados al blues sabemos valorar. Por citar uno, en el film sale un personaje que es nada más y nada menos que ¡¡¡Mae West!!!
Enfin, salí del cine con una sonrisa de oreja a oreja. A mi novia, que detesta el blues, la sonrisa no le era tan completa, pero sí se lo había pasado muy bien, lo que ya es algo.
Os la recomiendo. Mejor dicho: ¡Id a verla, por Dios!
De las pocas películas de las que puedo decir que ni le sobra ni le falta nada.
Daniel Molina Molins